no queria
Abandonada en tus recuerdos, ligada a tus esperanzas rotas, con el corazón quebrado por la ruptura del tuyo, sentada en la mitad de todo guardando en cajas lo que queda de ti...
Descolgando de la pared todos tus cuadros, recogiendo del suelo el desastre resultante de aquella noche en la que mi mundo se oscureció... todos esos pedazos de vidrio que ahora solo reflejan mi recuerdo... sin querer uno de ellos resbalo de mis manos cortando mi piel, por un instante vi la sangre correr para luego continuar con mi labor...
Esas pepas que la fueron matando poco a poco y en silencio...
Ahora que todo esta arreglado y en su sitio, que me encuentro frente a un hermoso lugar, con la certeza que nadie mas que yo sabrá de la sangre derramada al interior de esas paredes ahora pintadas de blanco...ahora que todo esta limpio caigo en cuenta que es hora de dirigirme aquel lugar que estuve dejando para el final, aquel lugar en el que de una u otra manera hay una parte de su alma, me dirijo a su habitación a pasos muy lentos, quito el letrero con su nombre y abro la puerta; al entrar brota en mi una sonrisa triste, esta todo tal cual como lo recuerdo, tal como era ella... un inmenso desastre, que de manera curiosa ella entendía... era hora de colocar el final a esa historia aunque no me sintiera capaz de desmontar aquel único lugar en que aun podía verla... empaque su ropa en maletas con destino a ningún lugar, queme sus fotos, tire sus cobijas y extendí sus sabanas en el suelo, tirando en ellas sus posesiones mas insignificantes y al mismo tiempo las mas valiosas, todos sus peluches, esos que conservo aunque muchos la llamaran infantil, esos que guardaban en su interior su sonrisa y porque no su inocencia manchada de soledad y así fui guardando todas y cada una de sus cosas hasta que quedaron solo muebles y esa se volvió una habitación como cualquier otra... toda ella quedo guardada en el olvido... y... mi vida porque soy yo quien sigue viviendo no se si por valiente o por cobarde, solo se que desde esa noche se evaporaron mis colores y con ellos mi sonrisa, aunque decir mi vida seria cinismo pues eso que llamo vida esta atrapado en esa lapida con su nombre en ella y con el mío en el alma en aquel cementerio olvidado y devastado por el tiempo...
Ella me enseño a sentir, amar con el corazón y con el cuerpo, hizo de mi mucho de lo que soy.
Jamás la olvidare y por el resto de mis días en silencio la seguiré amando...



