taba algo loka cuando lo escribi!!
Mi vida acabo cuando entraste en ella, contigo conocí la calle, mi corazón aprendió a sufrir por amor y a llorar de dolor...
Vi cosas que me dejaron helada y sin aliento, presencie como se desgarraba la inocencia de un ser que apenas comenzaba a vivir, el olor a metal y sangre recién derramada se convirtió en mi pan diario, el alcohol en mi puerta de escape, la droga en un arma sutil pero muy efectiva...
Fui suya, de todos y a la vez de nadie, fui una de las putas mejor pagadas por gusto y decisión únicamente mía...
Cargue un arma y por primera vez sentí lo que era matar a alguien de rodillas rogando por su vida, sin la mas mínima contemplación y viéndole a los ojos, conocí el placer de matar a traición...
Convertí el sol en mi enemigo y a la noche en mi gran aliada... con el tiempo... entre mas crecía el veneno que recorría mi ser, junto mi sed de sangre se hacia mas profunda la oscuridad que cubría mi alma y mas lejano el camino de regreso, hasta casi volverlo inalcanzable...
Muchas veces viendo al cielo negué a dios, para mi había una sola ley y esa era la mía...
Derrame la sangre de otro y la mía propia, envenene la mente y el cuerpo de muchos, suministrándoles eso q para ellos era fundamental aun conciente del daño que causaba, destruí sus vida y mientras se consumían en la adicción junto con ellos una familia entera de hacia pedazos...
Desafié al destino, canjee con la muerte, mi ternura por sonrisas retorcidas y llenas de maldad, el maquillaje y los amigos dignos de la adolescencia, por una bala cargada y lista para arrancar una vida, de un solo golpe y en un instante.
Hoy desde la cama de un hospital ciquiatrico tenida por correas, desahuciada por los médicos, con un diagnostico de esquizofrenia agresiva, alucinaciones severas y una enfermedad Terminal producto de un comportamiento suicida y un concepto aberrante del placer, solo puedo decir de manera conciente y racional desde un punto de vista rayado y aterrador, antes de ceder ante el efecto de aquella pepa que se me sumista diariamente, la cual envenena mi cuerpo y desconecta mi cerebro...
Que prostituí mi vida por algo que jamás existió, que ni siquiera en mi enfermo corazón tuvo lugar...
...y que hoy solo deseo morir.




